Postoperatorio y cuidados tras el trasplante capilar
La operación de trasplante capilar es sencilla, en especial si hablamos de la técnica FUE. Laboriosa para el cirujano, pero sencilla para el paciente, quien experimentará una recuperación del trasplante capilar con pocas molestias, a condición de que tenga cuidado en el postoperatorio y unos meses más.
¿Cómo son los cuidados post injerto capilar? Más sencillos de lo que estarás pensando.
Precauciones y consejos para el postoperatorio del trasplante capilar
Evitar infecciones y sangrados
Los cuidados después de un trasplante capilar se resumen en estos dos aspectos, para evitar que una infección oportunista o una mala cicatrización estropeen los resultados finales, que serán evaluables al cabo de varios meses o un año. Pero decir esto es demasiado simple, porque en cada etapa del postoperatorio se procede de una forma diferente.
Para comenzar, el día de la cirugía y los posteriores tu médico te prescribirá antibioterapia profiláctica y debes evitar que cualquier superficie roce tu cabeza. Usa prendas con botones en lugar de camisetas o sudaderas.
Evitar la exposición al sol
El postoperatorio de un microinjerto capilar puede verse comprometido si el sol incide en las heridas recientes o en la costra, que es normal que parezca a los pocos días. Por ello debes evitarlo, pero si recuerdas el punto anterior, nada debería tocar tu cuero cabelludo durante unos días. ¿Cómo salir airoso?
Huye del sol como si fueras un vampiro de la literatura clásica durante los tres días posteriores a la cirugía y después ya puedes usar un sombrero que no presione. Para usar casco o gorras vas a tener que esperar al menos un mes.
Antiinflamatorios y analgésicos
Es normal que los primeros días tras la operación de un microinjerto capilar el cuero cabelludo esté inflamado y vas a sentir molestias de intensidad variable, sin llegar a ser un dolor fuerte. Estos síntomas se controlan con antiinflamatorios y con analgésicos convencionales, que te serán recetados en la clínica.
Si por cualquier motivo la inflamación o el dolor no desaparecen con la dosis de medicamentos indicada o se prolonga más allá de la duración del tratamiento, consulta de inmediato con tu cirujano aunque sea por teléfono primero. No todas las pieles cicatrizan a la misma velocidad, pero es necesario descartar que se esté formando una infección, algo sencillo cuando la piel de una zona propensa al sudor tiene alguna herida.
Lavado a partir del cuarto día tras la operación
A partir del cuarto día, por lo general podrás lavar tu cuero cabelludo con los productos que se te hayan indicado y con mucho cuidado. ¿Cómo es eso de lavar la cabeza con mucho cuidado? Pues aplicándote del gel en las manos y haciendo espuma en ella, pasándolo por el cuero cabelludo con mucha suavidad y sin restregar. Para secarlo, usa una toalla y emplea toques suaves.
Si alguna vez te has hecho una herida extensa o si sufres de dermatitis atópica o de psoriasis, sabrás bien cómo lavar y secar tu cuero cabelludo, aunque si no es tu caso, no tiene mayor misterio. Continúa lavándolo con mimo hasta que la costra haya desaparecido por completo y no quede ninguna herida a medio cicatrizar.
Cuidados después del trasplante capilar
El postoperatorio de un implante de pelo no termina cuando se caen las costras. Ahí finaliza la fase más delicada, pero vas a necesitar seguir teniendo ciertos cuidados hasta transcurridos unos meses.
Nada de secadores ni de deportes intensos durante unas cuantas semanas y deja descansar la maquinilla. El vello que te vaya saliendo, si es que te molesta o crece de manera muy desigual (no te alarmes, es temporal) lo tienes que cortar con tijera o dejarlo a su aire.
Además, si tienes un cuero cabelludo sensible te conviene evitar cualquier tipo de dermatitis mientras se completa el año tras la cirugía. Ten en cuenta que se persigue que agarren bien todas las unidades foliculares trasplantadas para lograr un resultado óptimo, y cada inflamación puede arruinar algunas de ellas.
Los cuidados tras un trasplante capilar se pueden dividir en la etapa inmediatamente posterior a la cirugía, donde debes ser extremadamente cuidadoso, y en una fase más relajada a partir del mes o mes y medio, en la que se busca que el implante sea un éxito total, pero en la que ya puedes hacer vida normal.


